Marga Arroyo ha recordado que Burgos carece de un protocolo para episodios de contaminación e incumple la Ley de Calidad del Aire. Por ello, solicitará al equipo de Gobierno que se tomen medidas para evitar la contaminación del aire de la ciudad, cuya calidad ha bajado en la última semana al haberse disparado los niveles de ozono troposférico.
Marga ArroyoDebido a las altas temperaturas y su combinación con las emisiones contaminantes (por ejemplo del tráfico rodado), el llamado 'ozono malo' o troposférico supera desde el pasado sábado los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), una situación ante la que Burgos carece de protocolo de actuación, según señala Podemos Burgos.
El Ayuntamiento acumula ya 14 años de incumplimiento de la Ley de Calidad del Aire al carecer de un protocolo de actuación ante episodios de contaminación como el que vivimos en estos momentos. Este reglamento debe prever medidas de actuación ante episodios como el actual, y sirve como ejemplo las actuaciones ya en vigor en la ciudad de Valladolid, donde hasta este domingo estará limitado el tráfico rodado.
El ozono troposférico es un contaminante secundario producido por la reacción entre la luz solar y el dióxido de nitrógeno y los hidrocarburos emitidos por los automóviles y algunas industrias que, ante la actual ola de calor, acumula días con valores superiores a 100 µg/m3 (microgramos de ozono por metro cúbico) y desde el miércoles superiores a 140 µg/m3 cuando superando tanto los niveles legales actuales (120) como las nuevas recomendaciones de la OMS (120).
Estos datos demuestran que Burgos lleva siete días con una presencia de 'ozono malo' superior a la recomendada para nuestra salud y que, mientras se mantengan las altas temperaturas, seguiremos respirando aire contaminado salvo que se tomen medidas. Pese a encontrarnos aún mediados de julio, llevamos ya dos episodios de contaminación vinculada al ozono troposférico.
Los problemas de salud asociados al ozono troposférico no son menores, especialmente en el caso de población más sensible: niños y niñas, personas mayores, mujeres gestantes o personas con problemas respiratorios o cardiovasculares. "Lo mínimo que debe hacerse es informar a la ciudadanía para que se proteja, para que sea consciente de la situación actual y de las posibles medidas a tomar de forma personal para evitar riesgos para la salud", apunta Marga Arroyo.
Marga ArroyoPor último, Arroyo apunta a la necesidad de contar con un protocolo para episodios de contaminación que, "aunque lleva tiempo anunciándose, no se elabora y así llevamos ya más de 14 años de retraso incumpliendo la Ley de Calidad del Aire", lamenta. "Burgos precisa un protocolo que prevea medidas para reducir la presencia de contaminantes, especialmente cuando nos encontramos en episodios como el que vivimos ahora", concluye.
Arroyo