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Por qué Gloria no quiere a Silvia, ni Silvia a Gloria

Por qué Gloria no quiere a Silvia, ni Silvia a Gloria

Actualizado 21/03/2016 19:24

Este titular bien podría ser el que ha decidido Almodóvar para su próxima película. En realidad se refiere a las relaciones de la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Burgos, Goloria Bañeres con su excompañera de partido, Silvia Álvarez de Eulate.

Varios son los motivos de este enfrentamiento político. El tema viene de lejos, mucho antes de los días previos a la constitución del Ayuntamiento de la capital, tras las elecciones de mayo pasado, y al voto diferente de cada una de ellas.

El ascenso de la primera en las filas naranja, apoyada por los regionalistas del PRCAL en detrimento de la segunda, fue el primero.

A renglón seguido, las primarias regionales, las locales, expedientes, expulsiones, manifestaciones, desmentidos... Todo ello no ha hecho si no socavar aún más las relaciones. Y si encima se han metido por medio 'asesores descabalgados' que se han encargado de echar lecha al fuego, todo ha ido a peor, aunque pensábamos que ya las relaciones no podían deteriorarse aún más.

Pues bien, todo mal es susceptible de empeorar. En las compensaciones-retribuciones recibidas por ellas, correspondientes al mes de febrero, como concejalas del Ayuntamiento de Burgos se ha dado la circunstancia de que la Sra. Bañeres ha percibido 988 euros, frente a los 998 de la Sra. Álvarez de Eulate, con la salvedad de que la primera es portavoz de un grupo municipal y la otra concejala de a pie.

Aunque, a fuer de ser sinceros, lo que de verdad ha dinamitado la posibilidad de un hipotético acercamiento ha sido que Silvia se ha descolgado manifestando que ha sido gracias a ella por lo que el PP ha tenido que buscar los votos (abstención) socialistas para aprobar los presupuestos 2016, dejando así meridianamente claro que los tres votos de C's más los diez del Partido Popular no eran suficientes para dicha aprobación.

En resumen, que ese voto tiene mucho más valor político que el de sus excompañeros, y ha servido y seguro que va a seguir haciéndolo más veces para decantar la balanza hacia un lado o hacia el otro.