Dentro del Plan Desaceleración HUBU, provocado por la pandemia COVID-19, la dirección del hospital apuesta por la prevención, la vigilancia y el control para volver progresivamente a una nueva normalidad.
Para ello abogan por las consultas no presenciales, aislamiento en casos sospechosos o mayor fuerza en el triaje.
También es necesario volver a reactivar el Bloque Quirúrgico, las Consultas Externas o las pruebas diagnósticas. Desde el complejo asistencial plantean diferentes fases en cada zona.
Con respecto al Bloque Quirúrgico proponen cuatro fases progresivas de una semana. Comenzarán utilizando 8 Quirófanos, posteriormente 11, 14 y finalmente 18. La gestión en Consultas Externas será también en cuatro fases, pero de dos semanas, con análisis previo a las citas y priorizando la actividad no presencial. En lo que respecta a las pruebas diagnósticas, se procederá a una encuesta epidemiológica 48 horas antes, que realizarán desde Enfermería.
Con el fin de evitar mayor propagación del virus recuerdan el uso obligatorio de mascarillas. No solo para trabajadores, también para usuarios, ya que no se pueden permitir reducir plantilla por infección.
Precisamente los trabajadores creen que es necesario ofrecer contratos atractivos a los residentes de cuarto año para cubrir vacantes necesarias.
Por último, los propios trabajadores denuncian la falta de EPIS y la constante retirada de material defectuoso. Para compensarlo, están a la espera de recibir ocho millones de guantes, 55.000 mascarillas FFP y más de millón de mascarillas quirúrgicas.