Se puede comprender el malestar que se crea cuando en tu lugar de residencia no existe un clima de calma, pero -critica la Plataforma- genera una enorme tristeza que se contemple la existencia de la realidad prostituidores-prostituidas como cualquier otro conflicto en un vecindario. Este tipo de quejas son frecuentes y la mayor parte de las veces lo único que se exige es que esta 'actividad' sea trasladada, de manera que se omite por completo la sensibilidad, empatía y beligerancia que todos y todas deberíamos exhibir ante esta tragedia.
Nuestras ediles Carolina Álvarez y @Andre94bu han mantenido un encuentro online con un vecino de #Burgos que nos trasladó su problemática por la actividad de un prostíbulo en su edificio