En primer lugar, hay que buscar dónde podemos alquilar el coche. Tanto en España como en el extranjero se puede hacer directamente con una agencia o a través de comparadores. El riesgo de tirar por la vía de los comparadores es que, pese a que vas a poder valorar siempre el precio más barato, esto puede darte problemas más adelante con la empresa de alquiler.
Decantarse por contactar directamente con la agencia te permitirá conocer de primera mano las condiciones de los servicios por los que vas a pagar. Aunque está claro que esta opción es más cara.
La documentación que hay que presentar es algo para tener en cuenta, ya que sino se presenta toda la documentación requerida te pueden denegar la solicitud de alquiler. Se debe presentar:
Una vez te hayan concedido el alquiler del coche, debes tener ciertos requisitos en cuenta. Por ejemplo: a la hora de alquilar un coche, este tendrá un seguro básico a terceros. Por ello, es importante asegurarse qué incluye dicho seguro. Por otro lado, el gasoil es algo que también hay que tener en cuenta, ya que varias empresas penalizan si el depósito no se devuelve tal y como se entregó.
Otras cosas para tener en cuenta, que por supuesto, se le debe comunicar a la empresa de alquiler es si el coche va a tener otro conductor adicional, los lugares a dónde se van a ir (esto más que nada es porque alguna no permite cruzar las fronteras de su país), las sillitas para niños, el GPS etc.
Lo más recomendable es tener claro qué servicios queremos y qué queremos hacer con el coche para comunicárselo a la empresa antes de contratar un coche de alquiler. De esta manera te ahorrarás multitud de trabas por el camino.