En la Delegación Provincial de Burgos de la Administración Autonómica ha existido desde su inauguración un espacio destinado a cafetería, lugar que durante muchos años era punto de encuentro y de refrigerio para funcionarios y personas de la calle que acudían a realizar sus gestiones administrativas y que cuando tenían que esperar turno (últimamente algo muy habitual) echaban un "ratillo" tomando un café o degustando un pincho de tortilla.
La citada cafertería ha permanecido cerrada desde hace, por lo menos, dos años. Tras haberse vuelto a licitar, la casualidad ha sido que este 9 de noviembre, primer lunes tras el cierre hostelero, ha reabierto, según parece con gran éxito de "crítica y público".
Este CONFIDENCIAL quiere dejar bien claro que la normativa emanda del Decreto de la Junta permite que esa cafetería esté a disposición de los trabajadores de la Delegación Provincial Burgalesa. Simplemente quiere dejar constancia del hecho tal como se ha producido.