Ignacio Grajal representante de esa Asociación recuerda que la mitad de la superficie provincial está arbolada con comarcas como Las Merindades, Pinares o los sabinares del Arlanza.
Se han repartido 500 ejemplares de diferentes variedades de pino, encinas y quejigos, que son las que se desarrollan en el conjunto de la provincia burgalesa.
Esta asociación forestal tiene 25 años de vida y acoge en esta provincia a 500 socios. Entre sus funciones está el asesoramiento, la impartición de cursos y la tramitación de ayudas de la administración.
Para próximos años tienen intención de volver a realizar esta actividad que busca sostenibilidad y beneficios para el Medio Ambiente. Piden que todos además de plantar, limpien y gestionen nuestros bosques.