La plaza de toros registraba hoy la mejor entrada de la Feria, pero las consecuencias de la falta de civismo trae como consecuencia resultados como el que muestran las fotografías. Nadie se opone a que la gente se divierta en los espectáculos taurinos o deportivos, incluso que se coma o se beba en ellos. Pero cuando se hace sin medida, ocurre lo que hoy ha pasado en el Coliseum. Y sobre todo, cuando la educación brilla por su ausencia
También ha quedado en entredicho la 'funcionalidad' del espacio 'multifuncional'. Si ayer fueron algunos de los paneles de absorción de sonido los que se desprendían con riesgo de caerse sobre los tendidos, hoy han aparecido goteras en la parte superior de las gradas.
Además, algunos de los asientos se encuentran sueltos o mal atornillados. Todos ellos males menores y de fácil arreglo, pero que dejan en mal lugar al anterior Ayuntamiento que hizo una obra que a día de hoy sigue inacabada.