El juicio estaba previsto para el próximo día 4. Abanca les había denunciado por daños tras una acción que llevaron a cabo el pasado mes de noviembre y en la que la puerta de entrada resultó dañada, además tirar "confeti" por la oficina.
Sin embargo, en el transcurso de este acto y tras varias medidas de presión, hace unos día Abanca retiró las denuncias, una información que la PAH no conocía.
No se trata de una victoria para ellos y seguirán luchando por conseguir alquileres sociales y daciones en pago.
Abanca, antes Caixa Galicia y Nova Caixa Galicia, comprada por un grupo venezolano, tiene una oficina en Burgos, en Avenida Reyes Católicos.