El Sindicato UGT de Castilla y León da por rota la mesa de negociaciones con la Junta de Castilla y León para renovar el convenio colectivo del Personal Laboral de la Junta, que afecta a 17.000 trabajadores públicos.
El sindicato pretendía alcanzar un acuerdo tras denunciar el anterior convenio existente para "mejorar las condiciones laborales" de los trabajadores, objetivo que "no se ha podido alcanzar debido a que la Junta de Castilla y León no ha querido atender reivindicación alguna de la parte social, y a cambio pretende detraer derechos de los trabajadores y otorgarse capacidad discrecional para modificar la relación laboral de sus empleados", en palabras del sindicato.
Ante lo que UGT considera una postura inflexible por parte de la Junta, se ha propuesto la prórroga del convenio actual hasta el 1 de julio de 2017.