El consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado no ha aceptado la dimisión de la responsable del Área Quirúrgica del HUBU, Ana Lucía Fernández Eroles, tal y como le habían pedido los miembros de la Subcomisión de Programación Quirúrgica en un comunicado. Fernández Eroles presentó la semana pasada la dimisión después de que se hizo público un documento interno sobre la gestión de las listas de espera quirúrgicas, y que fue interpretado por la oposición como un intento de "maquillar" los datos.
Sáez Aguado, que se ha reunido con la Comisión Quirúrgica del HUBU, ha realizado una defensa clara y explícita del trabajo de los profesionales médicos del Área Quirúrgica, al tiempo que ha destacado que "la gestión de las listas de espera se está realizando de manera adecuada". Además ha indicado que aún reconociendo que la redacción del documento interno se podía haber mejorado, la polémica que se ha generado se ha debido a una "lectura torticera de un borrador de trabajo", que no puede poner en cuestión la honorabilidad de los profesionales.
Aguado ha asegurado que "son los médicos y cirujanos los que deciden la inclusión de los pacientes en las listas de espera", antes de añadir que "cada operación que se realiza va acompañada por documentos firmados por el paciente y el médico".
El consejero ha manifestado que la gestión de las operaciones está supervisada en todo momento por los servicios de admisión del Hospital por lo que no cabe "ningún tipo de manipulación ni maquillaje en las listas de espera".
Aguado ha pedido respeto para los profesionales sanitarios y ha recordado que "la presión política a la que está sometido el HUBU por su modelo de gestión debe recaer sobre el propio consejero y no sobre los profesionales médicos". En este sentido ha reprochado al secretario regional del PSOE, Luis Tudanca las críticas realizadas en este sentido, y le ha pedido "que escuche a los médicos y cambie el tono de sus declaraciones"
También ha reflexionado sobre la necesidad de que la sanidad pública "debe estar en manos de los profesionales, mientras que los políticos y gestores deben hacerse a un lado".