Los hechos ocurrieron sobre las 10 de la mañana del martes, cuando se recibe una llamada en la sala 112-092, indicando que un varón se encuentra caído en el suelo y sin aparentes signos de vida. De inmediato una patrulla de UPC, se persona en el citado lugar y con celeridad, aplica sus conocimientos en primeros auxilios. Observan a la víctima que comienza a mostrar un color cianótico en los labios, un corte en la ceja izquierda (fruto del impacto contra el suelo al desvanecerse) y ausencia de pulso.
Al percatarse que A.N.P. se encuentra en parada cardio-respiratoria, comienzan con las correspondientes maniobras de resucitación ?RCP o masaje cardiaco?, ayudados en todo momento por dos ciudadanas que colaboran con los agentes.
Una de ellas es enfermera y aporta sus conocimientos y habilidades participando en las transiciones del masaje cardiaco; la otra ayuda manteniendo la cabeza para permitir la entrada de aire, mientras limpia los restos de sangre, que brota del corte en la ceja.
A continuación, se persona otro ciudadano que se acredita como médico, supervisando la situación e insertando una cánula de respiración en la garganta del paciente.
Finalmente, un servicio medicalizado dió traslado de A.N.P. -con el pulso recuperado y estabilizado- al servicio de urgencias del HUBU, para ser tratado de la dolencia cardiaca.