La Junta de Castilla y León pone en marcha la campaña de vacunación antigripal, que comienza este 7 de noviembre y se extenderá hasta el 23 de diciembre. En total, siete semanas durante las cuales la población que tiene recomendada esta medida preventiva podrá vacunarse escalonadamente, de forma universal, gratuita y voluntaria, tras pedir la oportuna cita previa.
Estos colectivos los componen personas adultas y niños mayores de seis meses que padezcan enfermedades crónicas (pulmonares, cardíacas, diabéticos o inmunodeprimidos, entre otros); personas con discapacidad y/o déficit cognitivo (Síndrome de Down o demencias); niños y adolescentes de entre 6 y 18 años que reciban tratamientos prolongados con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar el síndrome de Reye tras la gripe; personas con obesidad mórbida (índice de masa corporal superior a 40); y mujeres embarazadas, en cualquier momento del embarazo.
También tienen recomendado vacunarse las personas que residan en instituciones cerradas: centros o instituciones geriátricas y centros de asistencia a enfermos crónicos, disminuidos psíquicos, entre otros; trabajadores sanitarios; personas que puedan transmitir la gripe a pacientes de riesgo: trabajadores de centros asistenciales de mayores, trabajadores sociales de similar dedicación (atención a crónicos) y cuidadores y convivientes con personas de riesgo; servicios esenciales para la Comunidad: bomberos, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, Protección Civil, entre otros; trabajadores de granjas y mataderos de aves y otros relacionados con el medio ambiente; y personal de educación, especialmente de guarderías y de centros de Educación Infantil.
Es importante recordar que la vacuna de la gripe alcanza su mayor capacidad inmunizadora a las tres semanas de su administración, por lo que la armonización entre las fechas de la campaña y las de las últimas ondas epidémicas permitiría mayores niveles de protección.
Las personas que conforman los grupos de riesgo sanitario y social que tienen indicado vacunarse y aquellos a los que así se lo recomiende su médico podrán acceder a la vacuna a través de su centro de salud o consultorio local.
En el caso de pacientes hospitalizados, podrán ser vacunados durante su estancia en los hospitales y si se trata de personas institucionalizadas en centros de atención a personas mayores o de asistidos, la vacunación se realizará por medio de los profesionales de Primaria de Sacyl en colaboración con el personal de esos centros.
Igualmente participan en la vacunación centros sanitarios privados, servicios médicos propios de instituciones sociosanitarias, centros penitenciarios, servicios de prevención de riesgos laborales y mutuas. Todo ello con el objetivo de garantizar el acceso a la vacunación de toda la población.
El acceso ciudadano a la vacuna frente a la gripe a través de Atención Primaria se recomienda que sea de forma escalonada a lo largo de las siete semanas de campaña y siempre tras la oportuna solicitud de cita previa.