Así pues, asegura "tomamos en consideración la opinión de los usuarios; y para ello tenemos en cuenta también los indicadores del Barómetro Sanitario, que ponen de manifiesto un grado de satisfacción razonable -7,07 en el año 2018, que mejora el dato del año anterior-, especialmente por parte de quienes utilizan el sistema sanitario público".
En el comunicado, considera "también, los informes de la Federación de Asociaciones de defensa de la Sanidad Pública: en su Informe 2018 sitúa el Servicio de Salud de Castilla y León como el tercero mejor del conjunto de las comunidades autónomas. Muchas de las plataformas convocantes forman parte de esa Federación".
En este sentido indica que "es obligación de la Consejería de Sanidad analizar esos documentos y escuchar las reclamaciones de quienes se manifiestan. Y, sobre todo, es necesario seguir trabajando para garantizar una atención sanitaria de calidad y resolver el principal problema que tiene hoy la sanidad en España y en Castilla y León: el déficit de médicos, algo que se constató por parte de muchos consejeros esta misma semana en la reunión de la Comisión de Recursos Humanos con la ministra".