El concejal socialista, Antonio Fernández Santos se ha mostrado sorprendido por las declaraciones del alcalde en las que decía 'sentir vergüenza ajena' por el estado en el que se encuentra la Plaza Mayor de Burgos.
Santos asegura que el problema del levantamiento del ladrillo "clínker" de la Plaza Mayor no es el adoquín cerámico, sino que es un problema de su mala colocación y de las franjas de dilatación, algo que corroboran todos los informes técnicos.
Ha añadido que durante los últimos doce años, Lacalle ha sido alcalde y vicealcalde con mayorías absolutas, y la Plaza Mayor sigue igual, a la vez que ha recordado que fue Lacalle, el que en su época de concejal, negoció con la empresa la urbanización de este espacio.
Santos sostiene que el alcalde se 'ha pasado tres pueblos' intentando echar la culpa de esta situación al PSOE y le ha pedido que visite otros barrios de la ciudad, que cuentan a día de hoy con muchas carencias.