El pasado 16 de junio fueron denunciados unos daños ocasionados en unos baños ubicados en los accesos del templo religioso. Un fuerte ruido que se escuchó en el interior de las dependencias a plena luz de día, llamó la atención de los transeúntes. La puerta de acceso apareció fracturada y uno de los lavabos rotos.
No era la primera vez que ocurrían hechos similares ya que, en otras ocasiones, saltaron las alarmas del recinto al detectar la presencia de personas en el interior, según se ha podido conocer durante las indagaciones practicadas.
La investigación conjunta abierta por el Puesto de Oña y el Equipo de Policía Judicial de Miranda de Ebro, han permitido la identificación y localización de los supuestos autores, a quienes se les vincula en tiempo y lugar con los hechos denunciados, por lo que han sido investigados en las diligencias instruidas, como supuestos autores de un delito de daños.
Las diligencias serán entregadas en el Juzgado de Instrucción de Briviesca.