Se define como gato comunitario, aquel que vive en libertad vinculado a un territorio que no puede ser cuidado con facilidad debido a su nulo grado de socialización y que generalmente vive en grupo.
Esta campaña de gestión de colonias felinas se lleva a cabo con la finalidad de tener censados a los gatos dentro del término municipal, llevar a cabo un programa de esterilización, otro sanitario y diseñar un protocolo de conflictos vecinales.
Carlos Niño ha recordado que estos gatos solo pueden ser alimentados por aquellas personas o grupos de voluntarios que previamente hayan solicitado una autorización al Ayuntamiento. Estos alimentadores registrados o autorizados sólo darán a los gatos pienso seco en un lugar limpio, adquirido previamente en un establecimiento autorizado.
Los alimentadores autorizados dispondrán de una aplicación en la que pueden consultar todos los datos relativos a su colonia felina y el lote de alimentos y el turno al que deben de acudir para alimentar a sus gatos.
Carlos Niño ha agradecido el trabajo de los voluntarios con esta iniciativa y ha recordado que se sancionará con 10.001 euros al abandono de los gatos, antes de recordar a los propietarios particulares de estas mascotas que les deben esterilizar.
En la actualidad, existen censados en Burgos, 1.100 gatos comunitarios, distribuidos en 113 colonias felinas y un total de 82 alimentadores autorizados.