Rafael Sancho, representante del Consejo de Barrio del G-9 dice que la culpa es del Ayuntamiento de Burgos, concretamente el IMC, por gastarse la partida destinada a las Fiestas en otros conceptos, y señala a Fernando Gómez, responsable del IMC en 2015, y al dinero que presuntamente se gastó en dietas de manera irregular. El Consejo de Barrio ha contratado los servicios de un abogado y antes de proceder a una posible demanda judicial vía civil,para reclamar el dinero de la subvención, se ha optado por hacer público el motivo de la suspensión de las Fiestas del Buen Consejo.
Las Fiestas, previstas del 2 al 4 de junio, se suspenden este año y el Consejo de Barrio no ha previsto ninguna otra alternativa.