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Solemne apertura del año judicial en el TSJ

Solemne apertura del año judicial en el TSJ

Actualizado 05/10/2016 14:57

La solemne apertura del año judicial 2015-2016 en Castilla y León ha tenido lugar en el Palacio de Justicia de Burgos, sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL). El acto ha sido presidido por el presidente del TSJCyL, José Luis Concepción, y en el mismo también ha participado la fiscal superior de la comunidad autónoma, Lourdes Rodríguez.

Concepción ha señalado en su discurso que los ciudadanos deben saber que la Justicia funciona y que es el último resorte que tienen frente a las arbitrariedades que puedan llegar a sufrir en su vida. "La ciudadanía puede y debe confiar en los Jueces y Magistrados. Su profesionalidad, su preparación, su espíritu de trabajo y, sobre todo, su independencia, sitúa a los Jueces españoles a la cabeza de los de nuestro entorno. Y eso tenemos que pregonarlo en un momento en el que la mayoría de las instituciones en nuestro querido país se tambalean en la credibilidad pública", ha afirmado.

Así mismo, el presidente del TSJCyL ha destacado que la Justicia en un Estado de Derecho debe estar por encima de los gustos personales y de las demagogias políticas y populares. "Todos sabemos que es un recurso muy fácil etiquetar políticamente a un Juez o Magistrado cuando no satisface 'tal o cual gusto'. Pero no se engañen. No existen los jueces políticos. No hay ningún punto de contacto entre uno y otro ámbito; ni siquiera uno solo. Ni tangentes ni secantes. Es a la Ley y sólo al imperio de la Ley a lo que Jueces y Magistrados están sometidos; así lo dice nuestra Constitución y así lo observa la Judicatura española con escrupulosa obstinación", ha dicho.

Concepción ha resaltado también en su discurso que la modernidad judicial se alcanza mediante la revolución digital y la mejora de las sedes judiciales pero también con una puntual atención al ciudadano. "Esto no será posible ? ha señalado - si se perpetúa esta política que impide la necesaria creación de nuevas plazas judiciales. Seis años sin el más mínimo aumento de planta en este territorio supone dar una vuelta de tuerca más a las, de por sí, sobrecargadas oficinas existentes, impidiendo la actualización de las que transitan por dificultades y poniendo en grave riesgo las que funcionan a plena satisfacción".