La pasada madrugada, un camión de la basura, mientras estaba de servicio, alcanzaba por error una de las farolas de la Plaza Mayor con la pluma, instrumento de elevación que cargan esa clase de vehículos para facilitar la recogida de los contenedores.
El percance dejaba la farola cortada por la mitad, la base anclada al suelo y la parte superior destrozada tirada sobre este, con el vidrio hecho añicos. Por suerte, a aquella hora no había demasiados viandantes por la zona, a excepción de algún joven, por lo que no ha habido que lamentar ningún herido.