El modo de contacto habitual del sujeto con los clientes era el teléfono móvil. Una vez atendida la llamada, el sujeto iba al punto de contacto convenido y entregaba la droga en una discreta y breve transacción, tras la cual abandonaban rápidamente el lugar. Como resultado de la operación se han intervenido 159,3 gramos de cocaína.