Ante la magnitud de las llamas, los bomberos tuvieron que atacar el incendio con varios tendidos de 45 milímetros, buscando a la vez un amplio caudal de agua. Para las labores finales de extinción tuvieron que emplear espuma.


Aparte de los daños materiales causados en los vehículos, afortunadamente no se produjeron daños personales.
Estos hechos, recuerdan mucho a los incendios de varios coches que hace unos meses se produjeron en la calle Emperador, en el barrio de San Pedro de la Fuente y que causaron una gran preocupación en los vecinos que llegaron a pedir más presencia policial en la zona.