Con el pseudónimo de Maga, Macías decidió hacer una performance "transgresora" en la capital de Guatemala para reivindicar el cuerpo de la mujer "sin culpa". Para ello, vestida con una túnica que transparentaba todo su cuerpo desnudo, entró en el umbral de la misma Catedral para depositar un ramo de flores ante la mirada atónita de los feligreses, que no se creían lo que estaban viendo.
Tras salir de la Catedral, la artista, que acudió a Guatemala para participar en el Festival Internacional de Performance Forma y Sustancia, se reclinó en el suelo junto a una pequeña fogata. Allí comenzó a mirar al público y dijo en repetidas ocasiones "somos libres; somos sagradas; somos brujas; somos diosas; estamos vivas y no estamos solas".
Macías asegura a FCINCO, que su objetivo era hacer una performance para hablar de las mujeres "desde el espacio sagrado, teniendo en cuenta que dentro de la religión católica y de otras confesiones nos han negado ese espacio, ya sea por moral o por lo que sea". Así, revela que llegó a pedir a distintas iglesias de Guatemala que la dejaran realizar un ritual en su interior, pero "lógicamente no me dieron el permiso y me miraban con cara de que estaba loca".