Es por ello, por lo que UPA Salamanca ha remitido tanto a UPA regional, como a UPA nacional, lo que a su entender se tiene que modificar en los R.D. que en definitiva regulan la nueva PAC, con el fin de hacerla lo menos lesiva para los intereses de agricultores y ganaderos.
Desde UPA Salamanca, una vez que se han visto los efectos perniciosos de la condicionalidad reforzada de la nueva PAC, tras el primer año de su aplicación, declaran que se hace fundamental modificar ciertos aspectos.
"Este año, ha quedado demostrado como se está complicando en exceso la actividad productiva en exceso de nuestros agricultores, en aras a proteger el suelo, cuando claramente no está desprotegido, o en aras de evitar erosiones en suelos sin pendiente pronunciada.
Con estas técnicas no solo no se evita la erosión, sino que se evita el que los restos se vayan metabolizando para el cultivo siguiente, se esquilman los campos y se les priva de agua, consumida por las malas hierbas".
Como ha quedado demostrado este año, cuando en los meses de junio-julio llueve, es imprescindible el que se permita realizar labores en los campos que eviten que se llenen de malas hierbas (cardos, jaramagos, cenizos etc) que esquilman los nutrientes y el agua de los suelos, propagan las semillas por los campos, y dificultan y encarecen las labores de los agricultores en la siguiente sementera, obligando a dar más pases a las parcelas lo que SI degrada los suelos, e incrementa la huella de carbono.
Permitir un pase de aperos sobre esos suelos, no solo no lo degrada más que las labores que luego serán precisas, sino que:
*Como tiene humedad, ayuda a metabolizar esa materia orgánica que se entierra
* Elimina las malas hierbas y evita su proliferación sin tener que recurrir a herbicidas
* Mueve el suelo, con lo cual con menos lluvia en septiembre se hará una mejor sementera y permite hacer una sementera con un menor pase de labores
Propuesta ? Permitir (como se permitió en el periodo anterior) labrar con cualquier apero tras el aprovechamiento forrajero, y al menos con aperos de no volteo (cultivador, chisel, rastrojero) tras la recolección de los campos.
En cuanto a los barbechos, el no permitir aplicar sobre ellos (del 1 de abril, al 30 de junio) purines o estiércoles, que no son tratamientos sino abonos orgánicos que llevan su tiempo conversión en nutrientes para las plantas, no solo ocasiona problemas a los agricultores (amontona el trabajo en otoño, evita que los nutrientes se vayan mineralizando durante el verano.) sino principalmente a los ganaderos, que no tienen capacidad de almacenamiento tan grande.
Propuesta: considerar abonos orgánicos los purines y estiércol y eliminar la consideración de estos como tratamientos, permitiendo su aplicación en cualquier época del año.