La ubicación de las barracas sigue siendo objeto de polémica. La última decisión del Ayuntamiento de trasladar las barracas a la calle Laredo en el polígono Industrial de Villalonquéjar, cerca del barrio de Villatoro, ha generado el rechazo de los vecinos ya que aseguran que las atracciones estarían a tan solo 60 metros de sus viviendas y generaría mucho ruido y tráfico que pasaría por el casco urbano del barrio.
El presidente del Consejo de Barrio de Villatoro, Sergio Simón ha recordado que la propuesta inicial de ubicar la Feria en el aparcamiento disuasorio de camiones de Villatoro que se puso encima de la mesa hace una semana, no fue mal vista por los vecinos, ya que aunque asumían que iban a soportar incomodidades, este lugar se encontraba a 300 metros de las casas y no a 60 como se pretende hacer ahora.
Sergio SimónAsegura que era complicado ubicarlas en ese aparcamiento porque hay una torreta de alta tensión y cinco explotaciones ganaderas de vacas, cuyos propietarios ya han anunciado que denunciarían esta situación si iban allí las atracciones.
De este modo, el Ayuntamiento y los técnicos han buscado otra propuesta en la calle Laredo, desde la rotonda de Bricomart a la rotonda del Dinosaurio, lo que supondría acercar las barracas a 60 metros de las viviendas de los vecinos de Villatoro.
Esta opción ha generado el rechazo del barrio que propone otras calles del entorno más alejadas de las casas, ya que de lo contrario provocarían mucho ruido, molestias y suciedad. Además se generarían problemas de tráfico porque los vehículos pasarían por el centro del barrio si cierran la calle Laredo, ya que consideran que los conductores no utilizarían el desvío que plantea el Ayuntamiento por otras calles aledañas del polígono de Villalonquéjar.
Asimismo, los vecinos de Villatoro no se creen que sea una ubicación provisional, al tiempo que han denunciado que desde hace mucho años llevan reclamando mejoras para el barrio como que se les pongan aceras, además de arreglar las filtraciones de agua que han provocado grietas en varias viviendas.
Los vecinos van a esperar acontecimientos, pero no rechazan la posibilidad de organizar movilizaciones de protesta, ya que afirman que "ningún barrio de la ciudad quiere las barracas y ahora se las llevan a ellos". Incluso hablan de cortar la carretera, no con una manifestación, sino ya que como la vía tiene varios pasos de peatones, plantean estar cruzando todo el tiempo de un lado a otro de la carreteras para dificultar la circulación de los vehículos.