El portavoz municipal de Vox en el Ayuntamiento, Ángel Martín ha adelantado algunas de las cuestiones que se debatirán en el Pleno Extraordinario Monográfico que se celebrará este martes sobre la implantación de la Zona de Bajas Emisiones en la ciudad y que solicitó el PP.
En este sentido, Martín ha cuestionado algunos de los objetivos que junto con el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, se pretenden conseguir con este proyecto tales como mejorar la calidad del aire de Burgos, ya de por sí muy alta, o contribuir a la mitigación del cambio climático.
Al respecto, detalla que esta Zona de Bajas Emisiones está diseñada de forma arbitraria y sin ningún criterio por lo que no cumple las directrices que marca el PMUS, cuando establece que esta zona debe incluir una parte significativa de la población o los viales más transitados por los vehículos.
Asegura Martín que esta Zona de Bajas Emisiones va a afectar de lleno a los burgaleses que no van a poder acceder con su coche a determinadas calles de la ciudad. Al respecto, ha asegurado que los vehículos eléctricos con un precio prohibitivo para la mayoría de los burgaleses o con etiqueta ECO suponen el 1,7% de total del parque automovilístico de la provincia, y este porcentaje se eleva al 28% si se incluían los que disponían de la etiqueta C, algo más modernos.
Esto supone en la práctica, según Martín, que 2/3 de los conductores burgaleses no podrán acceder con su vehículo actual a esta Zona de Bajas Emisiones de la capital, tal y como ya ocurre en ciudades como Madrid.
En su opinión, este proyecto sólo busca que los ciudadanos se gasten un dineral en comprar coches eléctricos que son muy caros y recaudar fondos debido a las multas y las sancione que se impondrán a los conductores.
Lo grave para Martín, es que desde el Equipo de Gobierno se quiera imponer esta "dictadura del Cambio Climático" impidiendo a los burgaleses disfrutar de su ciudad, sin la posibilidad de ofrecer otras alternativas como un modelo de transporte más eficiente.