Ante la posibilidad de la celebración de un congreso en el que pueda hablarse del relevo de la directiva del PP, tanto a nivel provincial como a nivel regional, los aspirantes comienzan a tomar posiciones.
En este CONFIDENCIAL no queremos entrar, de momento, en consideraciones que traspasan las fronteras provinciales. En otra ocasión nos referiremos a los dos candidatos para la sustitución de Herrera en Castilla y León.
Refiriéndonos exclusivamente a Burgos hemos constatado que la primera andanada tuvo lugar durante la visita del vicesecretario de Sectorial a nivel nacional, el alavés Javier Maroto. El aviso allí lanzado ha surtido efecto porque la dirección provincial 'se ha puesto las pilas' desconociendo de momento si la energía les va a durar mucho.
En resumen, en el Partido Popular de Burgos ya se ha configurado al menos un grupo, que sepamos, dispuesto a dar la batalla en el momento en el que se vaya a votar la continuidad o el relevo del tándem Rico-Lacalle.
Respecto a la composición de ese grupo, tal y como comentamos con anterioridad, la niebla hace que de momento sea difícil distinguir claramente las figuras de 'los conspiradores', si bien si que se aprecian ya ciertos rasgos de esos aspirantes a la sucesión.