A partir de este miércoles 1 de abril, se abre la circulación alternativa de vehículos, regulada con semáforos, en el tramo cortado entre los kilómetros 533,1 y 539,2. Los trabajos realizados han incluido la estabilización de la ladera, la reconstrucción de la pantalla dinámica, y la extensión de capas de relleno de hormigón para el apoyo del firme y del pretil.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible restablecerá el miércoles 1 de abril la circulación en la N-232 entre los municipios de Valdenoceda e Incinillas, en la provincia de Burgos, con paso alternativo de vehículos regulado mediante semáforos. Este tramo de la vía, entre los km 533,2 y 539,2, quedó cerrado al tráfico el pasado 2 de febrero debido al desprendimiento de rocas en el Desfiladero de los Hocinos.
Como consecuencia de este suceso, la carretera quedó cortada entre Valdenoceda e Incinillas, habilitándose desvíos señalizados a través de la N-232 y la N-629 por Trespaderne y Medina de Pomar. Este tramo de la N-232 presenta una intensidad media diaria de 2.250 vehículos, con un 7% de tráfico pesado.
Durante este tiempo, se ha procedido al sano y estabilización de la ladera del desfiladero, a la reconstrucción de la pantalla dinámica, a la demolición del firme y de parte del muro dañado, y a la extensión de capas de hormigón para reforzar el firme y el pretil.
Hasta la reposición definitiva de la carretera, los trabajos continuarán con la instalación de un nuevo pretil de hormigón, a continuación del ya existente, para mejorar la contención lateral; la extensión de varias capas de aglomerado en caliente, y la reposición de las marcas viales sobre el firme.
Asimismo, se reforzará la seguridad en la ladera mediante la prolongación de la pantalla dinámica existente en 30 metros, la colocación de una segunda pantalla de 60 metros de longitud y 5 metros de altura, y la estabilización de diversos bloques de piedra mediante redes de cables anclados a la roca.
Por último, se sigue avanzando en el estudio de la ladera por parte de personal especialista, mediante programas específicos de simulación de caídas de rocas sobre un modelo 3D del terreno