Una iniciativa educativa del Colegio Blanca de Castilla combina concienciación social, aprendizaje y recaudación solidaria para enfermedades raras.
El Ayuntamiento de Burgos ha puesto en marcha una nueva actuación dentro del Plan de lucha contra las pinturas vandálicas con la instalación de cubos artísticos en el Paseo Sierra de Atapuerca. Esta iniciativa no solo contribuye a la mejora estética del entorno urbano, sino que también incorpora un importante componente educativo y social.
En este contexto, el Consistorio ha colaborado con alumnos de 4º de la ESO del Colegio Blanca de Castilla, quienes, en el marco de la asignatura ‘Formación para la empresa’, han desarrollado un proyecto integral con impacto social. Como parte de esta iniciativa, se ha instalado un cubo de 2x2 metros que permanecerá ubicado en el paseo durante un mes.
El cubo ha sido diseñado y pintado por los propios estudiantes, entre los que se encuentran tres alumnos con enfermedades raras. Su objetivo principal es visibilizar estas patologías y sensibilizar a la ciudadanía sobre la realidad de quienes las padecen.
Además de la vertiente divulgativa, el proyecto incluye acciones para la obtención de financiación destinada a terapias. Para ello, los alumnos han impulsado la venta de productos proporcionados por patrocinadores, así como la elaboración artesanal de jabones, cuyos beneficios se destinarán íntegramente a este fin solidario.
La iniciativa cumple así un triple objetivo: dar visibilidad a las enfermedades raras, contribuir a la financiación de tratamientos y fomentar el aprendizaje activo del alumnado, que se convierte en protagonista de su propio proceso educativo.
Con esta actuación, el Ayuntamiento de Burgos refuerza su compromiso tanto con la mejora del espacio urbano como con el apoyo a proyectos educativos y sociales que generan un impacto positivo en la comunidad.