La entrega comenzará este viernes y permitirá recuperar la movilidad mientras se define el nuevo modelo de cocheras en Villalonquéjar
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, ha anunciado la cesión gratuita de 40 autobuses por parte del Ayuntamiento de Madrid como solución de urgencia tras el incendio que ha calcinado 39 vehículos y ha dejado inutilizada aproximadamente la mitad de la flota municipal.
La regidora ha calificado lo ocurrido como un episodio “tremendo” tanto en el plano económico como anímico, al afectar a un servicio que mueve alrededor de 16 millones de viajeros al año. En apenas 24 horas, el equipo de Gobierno ha centrado sus esfuerzos en garantizar la prestación del transporte público, considerada la prioridad absoluta tras confirmar que no hubo heridos de gravedad.
La solución ha llegado de la mano del Ayuntamiento de Madrid, que cederá los vehículos de forma inmediata. Según ha explicado Ayala, los primeros autobuses comenzarán a llegar este mismo viernes y el objetivo es que en el plazo de una semana el servicio esté completamente restablecido. La cesión tendrá una duración inicial de seis meses, prorrogables, y contempla además apoyo logístico, mantenimiento y formación para los conductores.
“Vi la luz al final del túnel”, ha reconocido la alcaldesa al referirse a esta medida, que permitirá cubrir el corto plazo mientras se articula una solución estructural. No obstante, ha advertido de que estos vehículos son antiguos y requerirán un mayor esfuerzo en mantenimiento.
Junto a la ayuda de Madrid, Ayala ha destacado la “solidaridad de todo el país”, con ofrecimientos de autobuses por parte de ciudades como Valladolid, León, Pamplona o Valencia, así como de distintas instituciones y empresas.
En paralelo, el Ayuntamiento trabaja ya en el medio plazo. La alcaldesa ha confirmado que las actuales cocheras no podrán reconstruirse en su ubicación debido a su calificación urbanística, lo que acelera el traslado previsto a Villalonquéjar. Este proyecto obligará a definir previamente el modelo energético de la futura flota, en línea con los objetivos de emisiones fijados para 2030 y 2035.
Mientras tanto, el Consistorio reorganiza de forma provisional los espacios municipales para acoger los autobuses y al personal. Los vehículos se ubicarán en parcelas anexas a las actuales instalaciones y en dependencias de Vías y Obras, mientras que los trabajadores serán reubicados en distintos edificios municipales.
Ayala también ha confirmado la apertura de negociaciones con las empresas adjudicatarias del servicio de renting, que deberán responder por los vehículos afectados, y ha insistido en que se exigirá el cumplimiento de los contratos.
Por último, la alcaldesa ha defendido la gestión municipal, asegurando que se ha mantenido informada a la oposición en todo momento con varias reuniones desde el inicio del incendio, y ha reiterado que no se harán valoraciones sobre las causas hasta que concluyan las investigaciones de la Policía Científica.
El Ayuntamiento de Burgos impulsará la demolición de las cocheras afectadas por el incendio mediante un contrato de emergencia, una actuación que se llevará a cabo una vez finalicen las investigaciones de la Policía Científica.
Según ha explicado el equipo de Gobierno, el estado de las instalaciones y su calificación urbanística impiden su reconstrucción, ya que se trata de un área de transformación contemplada en el Plan General de Ordenación Urbana.
Este escenario acelera el proyecto ya previsto de trasladar las cocheras al polígono de Villalonquéjar, donde se levantarán nuevas instalaciones adaptadas a las exigencias medioambientales futuras.
El Ayuntamiento de Burgos ha iniciado una reorganización urgente de espacios y personal tras la pérdida de la mitad de la flota municipal de autobuses.
Los nuevos vehículos se ubicarán provisionalmente en parcelas anexas a las cocheras y en instalaciones municipales como Vías y Obras, donde también se habilitarán talleres para el mantenimiento.
En paralelo, los trabajadores del servicio serán reubicados en diferentes dependencias municipales, priorizando la continuidad de la actividad. Desde el equipo de Gobierno se ha subrayado que una de las prioridades ha sido “tranquilizar” a la plantilla ante la incertidumbre generada por el incendio.