La muestra ‘East Congo’ reúne 40 fotografías y cuatro vídeos del proyecto Rubare-Kivu Jambo para denunciar la violencia, los desplazamientos forzosos y la explotación infantil en el país africano.
República Democrática del Congo es el país con más desplazados del mundo en este momento, donde más violaciones hay para las mujeres, donde más niños esclavos existen y donde a los niños se les coge desde pequeñitos, se les hace matar con un arma a un familiar, para que ese niño continúe en la guerrilla toda su vida y así no pueda volver a su pueblo, porque sería rechazado.
“Hablamos mucho de Palestina, de Ucrania, pero nunca hablamos de los desplazados del Congo”, ha señalado el presidente de la fundación, Tomás Martínez.
El Museo de la Evolución Humana abre una puerta a la reflexión sobre esta realidad con la exposición ‘East Congo’, que recoge el trabajo de la ONG burgalesa Proyecto Rubare-Kivu Jambo a través de 40 fotografías y cuatro vídeos.
Las imágenes, en blanco y negro, responden a una intención que va más allá de lo estético. “Es una forma de despojar, de retirar lo accesorio para acercarnos a lo esencial”, ha explicado su autor, Eduardo Margareto.

El director científico del museo, Juan Luis Arsuaga, ha valorado la ubicación de la exposición, comparándola con “un jardín japonés”, donde los caminos surgen de forma natural con el paso de los visitantes.
Además de denunciar la pobreza y la precariedad de la población, la muestra pone el foco en la extraordinaria biodiversidad de la región, a la que el propio Arsuaga ha definido como “el último paraíso de la naturaleza salvaje”.
Las fotografías están a la venta y la recaudación se destinará al proyecto Rubare de la Fundación Kivu Jambo de Burgos.