El Ayuntamiento planifica además la reubicación futura de las cocheras y estudia un modelo energético con emisiones cero de cara a 2035
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, ha presidido la Comisión de Movilidad para analizar la respuesta municipal tras el incendio del pasado 20 de abril y detallar las medidas adoptadas para restablecer el servicio de transporte urbano. En la reunión, en la que han participado responsables del Servicio Municipalizado de Movilidad y Transportes (SMYT) y representantes de los grupos políticos, se ha abordado la gestión de la crisis en el corto, medio y largo plazo.
En el plano inmediato, el equipo de Gobierno ha puesto en marcha varios contratos de emergencia por un importe cercano a los cuatro millones de euros. Estas actuaciones buscan garantizar la continuidad del servicio y cubrir necesidades urgentes surgidas tras el siniestro. Entre ellas figuran la instalación de una estación de carga de gas natural, la demolición de las cocheras afectadas y la adecuación de espacios provisionales para el estacionamiento de la flota.
Según explicó el presidente del SMYT, César Barriada, ya se había aprobado previamente un contrato para los sistemas de cobro, además del nombramiento de un perito que defenderá los intereses municipales. A estas medidas se suman otras actuaciones de menor cuantía, pero necesarias, como la reposición de equipamiento de taller, herramientas y vehículos auxiliares que también resultaron dañados.
Durante la comparecencia, la alcaldesa ha destacado además el incremento significativo del número de viajeros en el transporte público, una tendencia que se ha intensificado en los últimos días. Este aumento está provocando ligeros retrasos en las líneas, lo que obligará a revisar a medio plazo la planificación y dimensionamiento del servicio.
En paralelo, el Ayuntamiento ha reorganizado espacios municipales para mantener la operatividad. Parte de las instalaciones del área de Vías y Obras están siendo utilizadas de forma provisional, mientras que la Diputación de Burgos ha ofrecido dependencias en el entorno de Valdechoque para trasladar maquinaria y personal.
A medio plazo, el Consistorio prevé acondicionar las instalaciones actuales para mejorar su funcionalidad, mientras se avanza en soluciones más definitivas. En este sentido, el vicepresidente del SMYT, Juan Manuel Manso, subrayó la necesidad de adaptar los espacios existentes ante el incremento de actividad y las limitaciones derivadas de la situación actual.
De cara al futuro, el equipo de Gobierno ya trabaja en el traslado de las cocheras a una nueva ubicación en el polígono de Villalonquéjar. Este proyecto irá acompañado de una reflexión sobre el modelo energético de la flota, con el objetivo de cumplir los compromisos de emisiones cero fijados para 2035. Entre las opciones que se barajan figura una combinación de tecnologías, como vehículos eléctricos e impulsados por hidrógeno.
El Ayuntamiento también estudia las fórmulas de financiación y el modelo de gestión de la flota, incluyendo la posibilidad de combinar vehículos en propiedad con otros en régimen de renting. Todas estas decisiones, según señaló Ayala, se debatirán en futuras sesiones del Consejo de Movilidad con el conjunto de la corporación.