El Ayuntamiento y la Junta destacan el impacto social y laboral de una iniciativa que ha desarrollado 55 proyectos y beneficiado a más de un millar de personas desde sus inicios
El Ayuntamiento de Burgos y la Junta de Castilla y León conmemoraron este jueves los 30 años de los programas mixtos de empleo y formación, una iniciativa destinada a mejorar la empleabilidad de colectivos con especiales dificultades de acceso al mercado laboral y que, desde su puesta en marcha, ha desarrollado 55 proyectos con una inversión conjunta de 13,7 millones de euros.
Durante la celebración, la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, reivindicó el valor de un programa que definió como “un legado” iniciado hace tres décadas por el entonces concejal Pepe Sagredo junto al arquitecto Peridis y con el apoyo del antiguo INEM y, posteriormente, de la Junta de Castilla y León.
Ayala subrayó que estos programas han permitido “generar oportunidades entre gente que lo tiene un poquito más difícil por sus circunstancias vitales” y destacó que el objetivo principal ha sido siempre “aprender trabajando”, combinando formación y experiencia laboral real.
La regidora puso en valor además la contribución de estos talleres a la mejora de la ciudad, tanto desde el punto de vista patrimonial como social. Entre las actuaciones desarrolladas a lo largo de estos años citó trabajos relacionados con huertos de ocio, patrimonio histórico, mantenimiento urbano o recuperación de espacios públicos.
Asimismo, quiso reconocer el trabajo de los Servicios Sociales municipales y de quienes han estado vinculados al programa desde sus inicios, con una mención especial a Ana, a quien definió como “el alma mater” de la iniciativa desde hace tres décadas.
Por su parte, el gerente del Servicio Público de Empleo de Castilla y León, Jesús Blanco, defendió que estos programas generan un “triple win” porque benefician simultáneamente a los participantes, a las empresas y al conjunto de la ciudadanía.
“Las personas incrementan su empleabilidad gracias a la formación; las empresas adquieren personal cualificado; y los ciudadanos se benefician de actuaciones sobre espacios y patrimonios públicos”, resumió.
Blanco destacó además que los programas registran una inserción laboral media del 56 %, un dato que, según señaló, justifica la continuidad de esta política activa de empleo. En este sentido, recordó que la Junta mantiene su apuesta por estas iniciativas y que este año destinará 48 millones de euros para desarrollar 242 programas en toda Castilla y León.
En el caso concreto de Burgos, actualmente se desarrollan cuatro programas centrados en jardinería, albañilería, pintura y textil, en los que participan 58 personas y que cuentan con una inversión superior al millón de euros.
El responsable autonómico incidió en que estos talleres no solo ofrecen formación, sino también un certificado profesional, experiencia práctica y un contrato laboral, factores que, a su juicio, ayudan a transformar la situación personal y laboral de muchos participantes.
Los programas están dirigidos prioritariamente a colectivos especialmente protegidos, como jóvenes, mayores de 45 años y desempleados de larga duración, aunque en los últimos años se han flexibilizado los requisitos para adaptarse a las nuevas circunstancias del mercado laboral.
Blanco concluyó defendiendo la rentabilidad social de estas iniciativas y aseguró que “cualquier inversión que se haga en formación nos renta a todos”.