PSOE y Vox cuestionan la baja ejecución de inversiones y alertan del aumento de la morosidad municipal
El equipo de Gobierno ha dado cuenta este viernes en el Pleno de la ejecución presupuestaria correspondiente al primer trimestre de 2026, un periodo en el que el Ayuntamiento de Burgos movilizó 34,46 millones de euros, según explicó el concejal de Hacienda, Ángel Manzanedo. La oposición, sin embargo, ha cuestionado la utilidad de los datos y ha criticado especialmente la baja ejecución en inversiones y el empeoramiento de los indicadores de pago a proveedores.
Manzanedo ha defendido que, pese a que la aprobación definitiva del presupuesto no entró en vigor hasta el 16 de abril, el Ayuntamiento ha ejecutado ya más del 12% del presupuesto anual en apenas 90 días. Según ha detallado, el gasto corriente alcanza los 21,22 millones de euros y en materia de inversiones hay 4,5 millones adjudicados y otros 4,3 millones licitados.
El responsable de Hacienda ha asegurado que la ejecución presupuestaria refleja “una realidad contable” y ha defendido que esas cifras ya están “dinamizando la economía” de la ciudad. También ha evitado “lamentarse” por el retraso presupuestario y ha señalado que el objetivo del Gobierno municipal es “seguir avanzando” en la ejecución de proyectos.
Las explicaciones no han convencido a la oposición. El portavoz de Vox, Fernando Martínez-Acitores, ha reconocido que se trata de “datos contables”, aunque ha considerado que la tendencia “no es buena”. Más duro ha sido el socialista Josué Temiño, quien ha asegurado que el dato global “es poco valioso” y ha centrado sus críticas en el desplome de la ejecución de inversiones.
Según ha expuesto el edil socialista, el porcentaje de ejecución en inversiones ha pasado del 6,58% en 2025 al 1,63% en 2026. Temiño ha acusado al equipo de Gobierno de falta de planificación y de utilizar a PSOE y Vox como “comodín” para justificar los retrasos presupuestarios. También ha reprochado al Ejecutivo municipal no haber presentado las cuentas “en octubre” y hacerlo “dos días antes de terminar el año”.
El debate se ha extendido posteriormente al informe de morosidad del primer trimestre. Manzanedo ha informado de que el Ayuntamiento abonó 27,5 millones de euros en facturas y explicó que el periodo medio de pago material se sitúa en 48,93 días. El concejal ha atribuido parte del retraso a facturas históricas pendientes desde 2018 y ha asegurado que, sin ese lastre, el plazo estaría “alineado” con trimestres anteriores.
Además, ha anunciado que el Ayuntamiento trabaja con el director de calidad municipal para revisar procedimientos y agilizar la tramitación de pagos en próximos ejercicios.
La oposición ha vuelto a cargar contra la gestión económica. Martínez-Acitores ha insistido en que los datos “son malos” y ha alertado de una tendencia negativa. Temiño, por su parte, ha asegurado que el tiempo que transcurre desde el registro de una factura hasta su cobro ha aumentado en 20 días respecto al trimestre anterior y ha denunciado que las facturas aún pendientes acumulan ya 107 días de demora.
El concejal socialista ha afirmado que existen 317 facturas más sin pagar que en el trimestre previo y ha calificado la situación como “un récord negativo”. “Es un peligro contratar con este Ayuntamiento”, ha concluido.