La neerlandesa Lorena Wiebes inauguró este miércoles el palmarés de la edición 2026 imponiéndose con autoridad en la primera etapa tras una llegada masiva en las calles del barrio de Gamonal (Burgos), donde confirmó nuevamente su idilio con la ronda burgalesa y su condición de referencia mundial en los finales al sprint.
La corredora del Team SD Worx-Protime levantó los brazos en la capital burgalesa después de una jornada de 125 kilómetros marcada por el control del pelotón y por una combativa escapada que animó la carrera desde sus primeros compases. Tras ella cruzaron la línea de meta la italiana Chiara Consonni, segunda clasificada, y la australiana Georgia Baker, que completó el podio del día.
La etapa arrancó bajo el imponente perfil de la ciudad de Burgos, presidida por la majestuosa Catedral de Burgos, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y símbolo monumental de una provincia que volvió a exhibir al mundo su riqueza histórica y paisajística a través de la carrera.
Desde los primeros kilómetros se formó la fuga del día con la francesa Marie-Morgane Roussel, la italiana Irene Cagnazzo y la alemana Laura Gissinger. Las tres aventureras lograron abrir un hueco superior al minuto mientras atravesaban algunos de los paisajes más representativos del entorno burgalés, entre campos abiertos y pequeñas localidades que conservan la esencia del Camino de Santiago a su paso por la provincia.
A 45 kilómetros para la llegada, la ventaja apenas superaba el minuto y los equipos de las velocistas empezaron a organizar la persecución definitiva.
La neutralización llegó en el kilómetro 109 y dejó el desenlace completamente abierto para las grandes especialistas del sprint. En la resolución final, Wiebes volvió a demostrar por qué es una de las corredoras más dominadoras del pelotón internacional. Perfectamente lanzada por su equipo, la neerlandesa impuso una velocidad imposible de responder para sus rivales y selló una victoria incontestable que además le permite vestir el primer maillot de líder de la carrera.