Miles de burgaleses aprovechando la jornada soleada, pero no demasiado calurosa, han disfrutado de todos los actos programados en Las Huelgas y en la jira campestre de La Quinta.
Los burgaleses no han querido faltar a su tradicional Fiesta del Curpillos en su doble vertiente. Por un lado, la parte sacra con la recepción de autoridades, la Misa y la procesión con el Pendón de las Navas de Tolosa por las calles del barrio de Huelgas, y por otro la faceta más lúdica y festiva con la tradicional Jira campestre que este año se ha celebrado de nuevo en La Quinta, con la masiva asistencia de público y las peñas que han repartido los sabrosos pinchos de chorizo, morro, tortilla y morcilla de la tierra.
En la misa solemne en el monasterio de Las Huelgas ha participa la abadesa y el resto de la comunidad cisterciense junto con niños y niñas que han hecho la Comunión este año En el exterior del recinto los grupos de danzas también se suman a la celebración.
Posteriormente, la procesión del Curpillos, con el Santísimo Sacramento portado bajo palio, ha recorrido las calles del entorno del monasterio de Las Huelgas ante la presencia del numeroso público que se ha congregado para asistir a esta tradicional ceremonia religiosa.
Más tarde, la Jira del Curpillos ha reunido a miles de personas en el parque de La Quinta, (se calcula que entre 35.000 y 40.000 personas) donde la Federación ha organizado la instalación de 36 peñas con barras y cocinas. 1.600 peñistas han trabajado a turnos para repartir la comida preparada.
Además, el tiempo ha acompañado. Aunque ha hecho calor, no ha sido excesivo y un ligero viento ha suavizado una jornada festiva en Burgos por los cuatro costados.