El Consejo de Movilidad impulsa inversiones por más de cinco millones para reconstruir las instalaciones, reponer medios materiales y modernizar la flota, con la retirada del fibrocemento prevista esta semana y un plazo de ejecución de siete meses en la obra principal.
Burgos sigue avanzando en la recuperación de la normalidad del Servicio Municipalizado de Movilidad y Transporte (SAMYT) tras el incendio que arrasó las cocheras de la carretera de Poza el pasado 20 de abril. El Consejo de Administración ha abordado una batería de actuaciones que superan los cinco millones de euros y que permitirán reconstruir las instalaciones afectadas, restablecer los servicios de mantenimiento y completar la adaptación de la flota provisional incorporada tras el siniestro.
La principal inversión corresponde a la demolición de las antiguas cocheras, la rehabilitación de los espacios afectados y la retirada del fibrocemento existente, una actuación adjudicada a Desarrollos Urbanos Arbad por 2.586.894 euros y con un plazo de ejecución de siete meses. Según ha explicado el presidente del área, César Barriada, la retirada del fibrocemento comenzará previsiblemente entre este martes y el miércoles y se prolongará durante unos veinte días.
Asimismo, se ha adjudicado por 27.500 euros la redacción del proyecto para acondicionar la parcela que servirá como aparcamiento provisional de los autobuses municipales, mientras que la demolición parcial y consolidación del edificio de garajes municipales supondrá una inversión de 34.915 euros.
A estas actuaciones se suma la construcción de una nueva estación de carga rápida de Gas Natural Comprimido (GNC), adjudicada por 1.563.940 euros y con un plazo de ejecución de cinco meses. También se repondrá una de las furgonetas destruidas en el incendio mediante la adquisición de un nuevo vehículo valorado en 32.733 euros.
Además, el Consejo ha tomado conocimiento de la instalación de 45 equipos Cube —los dispositivos de validación, recaudo y control de acceso de los viajeros— en los autobuses urbanos. El contrato, adjudicado a Etralux por 815.273 euros, permitirá modernizar el sistema tecnológico de la flota. Barriada ha señalado que el Ayuntamiento espera disponer de todos los elementos necesarios para que estos equipos entren en funcionamiento a lo largo de esta misma semana.
Por otro lado, se ha aprobado la adquisición de 40 adaptadores de GNC para los autobuses incorporados desde Madrid tras el incendio, con el objetivo de adecuar los vehículos al sistema de carga existente en las instalaciones de la carretera de Poza. Esta actuación supone una inversión de 16.940 euros.
En el ámbito del taller, el servicio recuperará seis columnas elevadoras para el mantenimiento y reparación de vehículos, con un coste de 50.194 euros. A ello se suma una partida de 30.000 euros destinada a la compra de utillaje y materiales necesarios para el funcionamiento ordinario de las instalaciones.
Bicibur alcanza un nuevo máximo histórico de usuarios
Junto a los asuntos relacionados con el transporte urbano, el Consejo ha analizado las memorias anuales de Bicibur correspondientes a los ejercicios 2023, 2024 y 2025, así como la del primer trimestre de 2026.
Los datos reflejan una evolución positiva del servicio municipal de préstamo de bicicletas. Tras registrar 1.598 usuarios activos en 2023 y descender ligeramente hasta 1.559 en 2024, Bicibur alcanzó en 2025 un máximo histórico con 1.657 usuarios.
Durante el primer trimestre de 2026 la cifra se sitúa en 1.649 usuarios, un dato que, según Barriada, evidencia la fidelización de los abonados pese a la estacionalidad invernal que caracteriza a la ciudad.