El festival burgalés celebrará su cuarta edición los días 31 de julio y 1 de agosto con un nuevo recinto, actividades culturales y una apuesta por la música emergente y el medio rural
El Alpaka Fest celebrará los próximos 31 de junio y 1 de agosto su cuarta edición en Hacinas con un formato renovado que busca adaptarse a las dificultades organizativas de este año sin renunciar a la calidad ni a la esencia que ha convertido al evento en una de las citas culturales de referencia de la provincia de Burgos.
La presentación del festival ha tenido lugar en la sede de la Fundación Caja Viva Caja Rural, entidad colaboradora del evento. Durante el acto, el presidente de la asociación organizadora, Adrián Alonso, ha destacado la consolidación alcanzada por el proyecto desde su nacimiento en 2023 y ha subrayado el papel que desempeña la cultura en el medio rural.
“Alpaka Fest es un proyecto que nace por el amor a la cultura, la música y la tradición en un pequeño pueblo de 150 habitantes”, ha señalado Alonso, quien ha recordado que el festival está impulsado íntegramente por vecinos y asociaciones de Hacinas.
La edición de 2026 estará marcada por un cambio de ubicación del recinto principal y una reducción de capacidad respecto a años anteriores. El nuevo espacio será el Mirador de San Cibrián, donde se desarrollarán los conciertos de tarde y noche durante las dos jornadas. Pese a esta adaptación, la organización insiste en que no se trata de un paso atrás. “No significa decrecer, sino fortalecer esa identidad de cercanía, de familia y de calidad que siempre nos ha caracterizado”, ha afirmado el presidente de la asociación.
El cartel estará integrado por diez propuestas musicales. A los artistas ya anunciados previamente -Casapalma, Castora Herz, Drugos, Sobrezero y Valira- se suman Baliza, Justicieros, Mediocre, Ghost Town Weekend, Popper Ladies y Pierre May, completando una programación centrada en la música emergente y las nuevas propuestas del panorama nacional.
Además de los conciertos de pago en el recinto principal, el festival mantendrá actividades gratuitas y paralelas. Entre ellas figuran actuaciones matinales en el escenario de la Cueva del Castillo, talleres infantiles organizados por la Fundación Oxígeno, un taller de electrónica impartido por Castora Herz y rutas divulgativas por Hacinas promovidas por la Asociación Amigos de Hacinas, incluyendo la apertura del museo local.
Los abonos para el recinto principal ya están disponibles a través de la página web del festival por un precio de 35 euros. Los menores de hasta 11 años podrán acceder gratuitamente, mientras que los jóvenes de 11 y 16 dispondrán de una entrada reducida de 15 euros.
La organización habilitará también una zona de acampada en el campo de fútbol del Club Deportivo Hacinas, equipada con duchas y baños, además de espacios para autocaravanas, campers y aparcamiento para los asistentes.
Durante la presentación, Alonso reconoció que esta edición ha estado condicionada por diversas dificultades organizativas, aunque aseguró que el apoyo de voluntarios, colaboradores, patrocinadores y público ha permitido sacar adelante el proyecto. Asimismo, avanzó que la intención de la organización es recuperar en 2027 el formato de mayor capacidad desarrollado en años anteriores.
Por su parte, el presidente de la Fundación Caja Viva Caja Rural, Tomás Fisac -quien abrió el acto-, ha destacado el valor del festival como iniciativa cultural ligada al medio rural y su capacidad para generar impacto social y económico en el entorno.
Con una capacidad que este año se reducirá aproximadamente a la mitad respecto a las cerca de 3.500 personas que podía albergar el recinto anterior, Alpaka Fest afronta una edición de transición con la vista puesta en seguir creciendo y consolidando su apuesta por acercar la cultura y la música a los pequeños municipios de la provincia.