El Ayuntamiento confía en que los Sampedros se desarrollen sin incidentes y con una amplia participación ciudadana en los distintos escenarios
Burgos ya cuenta las horas para el arranque oficial de las fiestas de San Pedro y San Pablo. Unas celebraciones que llegan tras varias semanas marcadas por distintas polémicas y dificultades organizativas que, según ha reconocido la alcaldesa, Cristina Ayala, han supuesto un importante reto para el Ayuntamiento.
La regidora ha atribuido parte de esas complicaciones al crecimiento de la programación festiva. “Tenemos más complicaciones porque hacemos más cosas”, ha señalado, recordando que espacios como Cuatro Reyes no existían cuando el actual equipo de Gobierno llegó al Ayuntamiento y que Isla Fantasía tampoco tiene nada que ver con el formato que encontraron al inicio de la legislatura.
A pocas horas del inicio de las fiestas, Ayala ha destacado que el principal deseo del Consistorio es que todo transcurra con normalidad. “Las fiestas son un momento para disfrutar”, ha afirmado, mostrando su confianza en que los burgaleses actúen con responsabilidad, respeten los espacios públicos y participen en una programación que ha definido como muy variada.
La alcaldesa ha recordado que durante los Sampedros la ciudad se transforma en un auténtico festival gracias a los distintos escenarios y espacios musicales repartidos por Burgos. “Es una semana grande, una semana para disfrutar”, ha señalado, asegurando que el equipo de Gobierno ha trabajado intensamente para que todo esté preparado cuando la bomba anunciadora marque el inicio oficial de las celebraciones.
Asimismo, ha puesto en valor el esfuerzo realizado para garantizar la presencia de las barracas, cuya instalación se ha visto rodeada de numerosas dificultades durante las últimas semanas. “Después de mucho periplo”, ha señalado, los feriantes ya están montando las atracciones.