El acuerdo contempla una aportación de 6.000 euros de la Fundación Caja Rural Burgos para formación y condiciones financieras preferentes para los comerciantes asociados
El director general de Cajaviva Caja Rural, Ramón Sobremonte, y la presidenta de la Federación de Empresarios de Comercio de Burgos (FEC), Consuelo Fontecha, han renovado este miércoles el convenio de colaboración que ambas entidades mantienen desde hace 18 años con el objetivo de seguir reforzando la competitividad, la profesionalización y la modernización del comercio de proximidad.
Durante el acto de firma, Sobremonte ha destacado que el acuerdo representa "mucho más que una firma", ya que simboliza una "alianza estratégica" basada en objetivos y valores compartidos, entre los que ha citado el impulso al desarrollo económico local y la apuesta por un modelo de atención cercano y personalizado.
El responsable de la entidad financiera ha subrayado además el papel que desempeña el comercio en la vida de las ciudades y los municipios, al contribuir a mantener la actividad económica y la cohesión de los barrios.
En este contexto, ha recordado los datos recogidos en el Boletín de Coyuntura Económica elaborado por Cajaviva Caja Rural y la Universidad de Burgos, según los cuales en el último año cerraron 69 establecimientos comerciales en la provincia y desde la pandemia lo han hecho alrededor de 400. No obstante, ha apuntado que estas cifras esconden una realidad "más positiva" que será la que marque la evolución del sector.
El convenio se articula sobre dos líneas de actuación. Por un lado, Cajaviva Caja Rural ofrecerá a los asociados de la FEC productos financieros, servicios y medios de pago en condiciones preferentes. Por otro, la Fundación Caja Rural Burgos destinará 6.000 euros a acciones de formación dirigidas a mejorar la competitividad y la profesionalización de los comerciantes.
Sobremonte ha defendido que la formación debe ser una de las bases sobre las que se asiente el futuro del comercio local y ha agradecido a la federación su trabajo "luchando por un sector tan importante para la economía burgalesa".
Por su parte, Consuelo Fontecha ha agradecido el respaldo que la entidad financiera presta a la organización desde hace casi dos décadas y ha asegurado que el objetivo de la federación es que los negocios no solo sobrevivan, sino que sean "florecientes".
La presidenta de la FEC ha reconocido que el comercio continúa enfrentándose a importantes desafíos, especialmente por las dificultades para garantizar el relevo generacional, una circunstancia que provoca el cierre definitivo de numerosos establecimientos. Sin embargo, ha asegurado que en el último año se perciben señales alentadoras.
"Hay puertas que seguramente no se van a volver a abrir, pero lo que estamos viendo en este último año es que las puertas de los que están en activo se abren más veces", ha afirmado.
Fontecha ha explicado que sectores como el textil, el calzado o el equipamiento personal comienzan a adaptarse mejor a la competencia del comercio electrónico gracias al esfuerzo realizado en formación, comunicación y digitalización. A su juicio, el comercio físico y el 'online' deben convivir, aprovechando las oportunidades que ofrece la venta digital sin renunciar al papel del establecimiento tradicional.
"Necesitamos que nuestras calles sigan teniendo vida y sigan teniendo luz", ha concluido la presidenta de la Federación, quien ha reiterado el compromiso de la organización para seguir trabajando en favor del comercio de proximidad con el apoyo de entidades como Cajaviva Caja Rural.