La Audiencia Provincial le impone un año de prisión, dos años de inhabilitación absoluta y una indemnización de 3.000 euros por vulnerar el derecho a la intimidad de la sanitaria. La pena de cárcel queda suspendida durante dos años
La Audiencia Provincial de Burgos ha condenado a un médico de Atención Primaria por un delito de descubrimiento y revelación de secretos tras acceder de forma injustificada al historial clínico de una compañera de trabajo. La sentencia, dictada el pasado 4 de junio y ya firme, impone al facultativo un año de prisión, cinco meses de multa, dos años de inhabilitación absoluta y el pago de una indemnización de 3.000 euros por los daños morales ocasionados a la víctima.
Los hechos se remontan al 22 de enero de 2022, cuando el médico, destinado en un centro de salud del Valle de Sedano, accedió durante aproximadamente siete minutos a través de las aplicaciones sanitarias MEDORA y Celsa al historial clínico de Atención Primaria y Especializada de una compañera que se encontraba de baja laboral. También consultó pruebas diagnósticas, resultados de laboratorio y datos personales, pese a saber que no era una paciente asignada a su cupo asistencial y sin contar con su autorización.
Durante el juicio, celebrado mediante un trámite de conformidad, el acusado aceptó los hechos y la calificación jurídica formulada por el Ministerio Fiscal, lo que permitió dictar sentencia sin necesidad de continuar la vista oral. La Audiencia considera acreditado que la conducta constituye un delito de descubrimiento y revelación de secretos previsto en el Código Penal.
Además de la pena de prisión y la multa, el tribunal condena al médico a indemnizar con 3.000 euros a la perjudicada por la intromisión ilícita en su intimidad. La Sala aprecia la atenuante cualificada de reparación del daño y acuerda suspender la ejecución de la pena de prisión durante dos años, condicionada a que el condenado no vuelva a delinquir en ese periodo y comunique cualquier cambio de domicilio.