Manso destaca que el fuego se originó en un vehículo de renting y confirma que el Ayuntamiento ya trabaja con peritos y aseguradoras para defender sus intereses
El Ayuntamiento de Burgos considera que la investigación sobre el incendio de las cocheras municipales de autobuses refuerza sus opciones de reclamar los daños ocasionados, al haberse determinado que el fuego se inició en un autobús de renting perteneciente a una empresa externa y no en un vehículo de titularidad municipal. No obstante, el equipo de Gobierno advierte de que la resolución del caso se prolongará durante años al prever que el conflicto termine en los tribunales.
El vicealcalde, Juan Manuel Manso, ha explicado que el informe elaborado por la Policía Científica sitúa al Consistorio en una posición "más favorable" para exigir responsabilidades, ya que el origen del incendio se encuentra en un vehículo de un tercero. En este sentido, ha señalado que la situación sería muy distinta si el fuego hubiera comenzado en un autobús municipal, al tratarse entonces de un daño propio y no de uno causado por otra parte.
Pese a ese escenario más favorable, Manso ha insistido en que el procedimiento judicial será largo y que todavía pasarán varios años hasta conocer cuál será la cuantía definitiva de las indemnizaciones y cómo concluye el proceso. Mientras tanto, ha indicado que el Ayuntamiento ya trabaja junto a su compañía aseguradora y con un equipo de peritos contratado para defender los intereses municipales.
El concejal de Movilidad, César Barriada, ha añadido que el hecho de que parte de la flota estuviera bajo un contrato de renting permitirá, a través de los seguros correspondientes, afrontar con mayores garantías la recuperación del servicio una vez finalicen los procedimientos judiciales.
Paralelamente, el Ayuntamiento continúa avanzando en la recuperación de las instalaciones dañadas. Los trabajos de retirada del fibrocemento de las cocheras se encuentran ya "en su fase final" y concluirán previsiblemente en "una o dos semanas", una vez completada la actuación tanto en la zona afectada por el incendio como en la parte del edificio que permanecía intacta. La intervención se ha desarrollado tras obtener las autorizaciones favorables de la Junta de Castilla y León. Además, la demolición de la nave dañada avanza a buen ritmo e incluso por delante del calendario previsto, por lo que el equipo de Gobierno confía en finalizar las obras antes del plazo de seis meses fijado inicialmente. También prosiguen las labores de adecuación de la parcela anexa, que permitirá disponer de más espacio para estacionar la flota mientras se completa la rehabilitación de los talleres.