Las personas de la tercera edad son el objetivo principal de este tipo de delincuencia, profesional e itinerante
Durante las últimas semanas, la Comisaría Provincial de Burgos ha registrado un número considerable de denuncias relativas a hechos delictivos conocidos como “el hurto amoroso”, que ponen en evidencia que la delincuencia de tipo profesional no descansa.
Las personas afectadas son en su práctica totalidad ciudadanos de edad avanzada, quienes encontrándose solos en la vía pública, realizando sus quehaceres diarios, son abordados por desconocidos (esencialmente mujeres) cuyo único interés es robarles de forma impúdica y abusiva los objetos de valor que portan.
Se trata de una modalidad delictiva que ha cobrado una importancia significativa, y cuya lucha tanto desde la prevención como de la investigación resulta una prioridad.
El término “hurto amoroso o cariñoso” viene determinado por el modus operandi empleado, pues a través de efusivos abrazos, besos, manoseos y tocamientos, los autores provocan la situación idónea para que la víctima sea presa del engaño, consiguiendo la distracción suficiente para la consecución de su objetivo, que no es otro que el apoderamiento de las joyas de valor que la misma porta.