Las temperaturas de hasta 37 grados, humedades relativas por debajo del 15 % y rachas de viento superiores a 50 km/h elevan el riesgo de inicio y propagación de los incendios forestales
La Junta de Castilla y León ha declarado la situación de alerta por peligro meteorológico de incendios forestales para los días 3, 4, 5 y 6 de septiembre en toda la Comunidad ante la previsión de un episodio meteorológico desfavorable que incrementará el riesgo de inicio y propagación de los incendios forestales. Se trata de la sexta declaración de este tipo desde el inicio de la Época de Peligro Alto de incendios forestales, establecida entre el 12 de junio y el 12 de octubre.
Las previsiones meteorológicas apuntan a la presencia de una dorsal anticiclónica sobre la Península y a la entrada, a partir del jueves, de una masa de aire tropical continental de origen norteafricano. Estas condiciones provocarán un episodio de altas temperaturas, con valores que podrán situarse entre 35 y 37 grados, acompañado de un descenso general de la humedad relativa, con valores mínimos por debajo del 15 % en buena parte de Castilla y León.
Asimismo, durante los días 4 y 5 se prevé la presencia de una DANA o vaguada al oeste de la Península, que favorecerá la formación de tormentas en distintos puntos de la Comunidad, especialmente el sábado. En cuanto al viento, se esperan rachas máximas superiores a 30-40 km/h entre el jueves y el domingo, con especial intensidad el sábado, cuando podrían superar los 50 km/h.
Los índices relacionados con el peligro de incendios forestales manejados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y por el operativo INFOCAL coinciden en que durante este episodio se mantendrán elevados tanto la probabilidad de ignición como la capacidad de propagación de los incendios.
La declaración de esta situación de alerta se realiza conforme a lo previsto en el Plan INFOCAL y en la Orden FYM/510/2013, de 25 de junio, por la que se regula el uso del fuego y se establecen medidas preventivas para la lucha contra los incendios forestales en Castilla y León. Estas medidas son de aplicación en los montes y en la franja de 400 metros de ancho que los circunda como perímetro de protección.