La iniciativa contará inicialmente con 300.000 euros y está pendiente del visto bueno de la Junta, mientras el Ayuntamiento plantea un nuevo Plan de Comercio con más indicadores para medir su impacto
El Ayuntamiento de Burgos mantiene su intención de poner en marcha una nueva campaña de bonos al consumo, aunque su desarrollo continúa pendiente del visto bueno de la Junta de Castilla y León. La iniciativa contará inicialmente con 300.000 euros, una cantidad inferior a la de campañas anteriores que obligará casi seguro a introducir cambios en su planteamiento.
El concejal de Comercio, César Barriada, ha explicado que el Ayuntamiento ya ha solicitado los informes necesarios para poner en marcha tanto los bonos como las subvenciones destinadas a las entidades comerciales. Una vez recibida la autorización autonómica, se podrá licitar la plataforma encargada de gestionar la campaña.
Barriada ha asegurado que los 300.000 euros se destinarán íntegramente a los bonos, ya que la plataforma de gestión se financiará con otra partida. Sobre las fechas de lanzamiento, ha reconocido que todavía no existe consenso, aunque considera que el momento concreto de la campaña no tendrá un impacto elevado sobre el desarrollo del Plan de Comercio.
La situación de los bonos se ha conocido durante la presentación del balance del IV Plan de Comercio, desarrollado durante los últimos tres años junto a las principales entidades representativas del comercio de proximidad: Zona G, Comerciantes del Centro, Cámara de Comercio, FAE y FEC.
El programa ha supuesto 825.000 euros en subvenciones destinadas a actuaciones de formación, digitalización, dinamización, sostenibilidad, emprendimiento y generación de nuevas experiencias de compra.
Más allá de las cifras de ejecución, Barriada ha puesto el foco en las conclusiones que deja el plan y, especialmente, en la necesidad de mejorar la medición de los resultados. El propio informe reconoce que actualmente no existen suficientes indicadores para conocer el alcance real de determinadas iniciativas.
“Necesitamos mayor medición”, ha señalado el concejal, que ha defendido que el Ayuntamiento debe seguir apoyando al comercio de proximidad, pero también ser “más exigente con el dinero público” y disponer de más datos para conocer qué actuaciones funcionan y cuáles necesitan mejoras.
Entre las iniciativas que han mostrado una evolución más positiva destaca la Feria de Stock, impulsada por Zona G y Comerciantes del Centro, que pasó de 27 establecimientos participantes en 2023 a 38 en 2025. También las actividades de dinamización de Zona G alcanzaron los 90 establecimientos, con una participación del 96% de sus asociados.
FAE centró parte de su actividad en la continuidad empresarial, con 26 traspasos en 2023, 13 en 2024 y 14 en 2025, mientras que la Cámara de Comercio impulsó actuaciones relacionadas con la digitalización y la sostenibilidad, con 58 comercios adheridos al programa 'Yo soy comercio sostenible'. La FEC, por su parte, concentró el mayor volumen de ejecución, con 238.957 euros destinados principalmente a formación y nuevas experiencias comerciales.
Las carencias detectadas en materia de evaluación tendrán continuidad en el próximo Plan de Comercio 2027-2029, que el Ayuntamiento pretende convertir en un programa “más ambicioso y potente”.
Para su elaboración se contratará un asesor externo mediante un contrato menor, con el objetivo de diseñar una estrategia más amplia, basada en los datos disponibles y que permita evitar errores de planes anteriores.
Uno de los principales objetivos será incorporar indicadores capaces de medir el impacto de las actuaciones y su retorno económico. La intención es que el futuro plan no se limite a contabilizar actividades o participantes, sino que permita conocer de una manera más precisa qué efectos tienen sobre el comercio de proximidad.