El Ayuntamiento ha intervenido ya en cerca de 220 de las 250 hectáreas previstas y ultima los trabajos en el cerro de San Miguel, donde se replantarán las zonas arrasadas por el fuego
El Ayuntamiento de Burgos ha ejecutado en cerca de dos años los trabajos de clareo previstos inicialmente para cinco en el cinturón verde de la ciudad. Las actuaciones han alcanzado ya unas 220 hectáreas de las 250 programadas y se encuentran en su recta final, con intervenciones pendientes en el cerro de San Miguel y en el pinar próximo a la depuradora de Villalonquéjar.
Los trabajos buscan reducir la densidad del arbolado, retirar ejemplares muertos, enfermos o deformados y eliminar parte de la materia seca acumulada para disminuir la carga de combustible vegetal y facilitar la extinción en caso de incendio. La actuación cobra especial importancia en el cerro de San Miguel, donde el fuego ha calcinado unos 8.000 metros cuadrados y existe preocupación por la proximidad de la masa forestal a las viviendas.
Una vez retirada la madera quemada y triturados los restos, el Ayuntamiento prevé reforestar las zonas afectadas durante la próxima primavera, posiblemente en colaboración con asociaciones medioambientales. Se estudiará la introducción de especies más adecuadas para estos terrenos.
El plan de clareo se completará con otras labores de desbroce, control de la procesionaria y limpieza de caminos. A partir de entonces, el objetivo será mantener las zonas intervenidas y repetir actuaciones forestales de este tipo cada ocho o diez años, aproximadamente.