Conocida también como ‘red de niebla’ -por su capacidad de pasar desapercibida-, albergaba a 8 aves de pequeño tamaño enganchadas. El SEPRONA inició una investigación para esclarecer los hechos y ha identificado al responsable, que se enfrenta a un delito contra la flora y la fauna
La Guardia Civil ha localizado y retirado de la ribera del Río Nela, a su paso por la localidad de Villarcayo, una red japonesa utilizada ilegalmente como trampeo para la captura de manera indiscriminada de pájaros, principalmente fringílidos. El responsable de 20 años de edad, ha sido identificado y puesto a disposición judicial, como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna.
Los hechos ocurrieron semanas atrás cuando, fruto de la colaboración ciudadana, el SEPRONA tuvo conocimiento de la presencia de un varón que, utilizando métodos prohibidos, se encontraba capturando pajarillos de pequeño tamaño, en las inmediaciones del río Nela.
Los agentes verificaron sobre el terreno la presencia de una malla o red, denominada ‘red japonesa’ o ‘de niebla’ debido a que es casi invisible y pasa desapercibida a la vista al estar fabricada con hilos muy finos; se fundía con el medio, con el contraste de las sombras y el fondo vegetal.
Con unas dimensiones de 8 metros de largo por otros 2 de ancho, se encontraba estratégicamente colocada para la captura de cualquier ave que atravesara la zona, sin discriminar especies; en ella se constataron 8 ejemplares enganchados.
Cuatro fueron liberados en el momento con vida y en aparente buen estado físico, mientras que otros 4 fringílidos –un verderón común (Chloris chloris) y tres pinzones comunes (Fringilla coelebs)- fueron trasladados al Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Burgos, al presentar un estado más comprometido.
Una inspección más profunda al paraje destapó la presencia de un ejemplar de serín verdecillo (Serinus serinus) adherido a una rama por una sustancia adhesiva (pegamento o liga), permaneciendo inmóvil por este método de captura igualmente prohibido.
El SEPRONA localizó también, en las inmediaciones, una jaula artesanal que albergaba tres jilgueros (Carduelis carduelis) que eran utilizados como reclamo para atraer -de manera ilegal- con su canto, a otras aves silvestres.
Los agentes del Servicio de Protección a la Naturaleza comenzaron una investigación para esclarecer los hechos y, con el apoyo de personal de Seguridad Ciudadana del Puesto de Villarcayo, han identificado al responsable, que ha sido puesto, junto con las diligencias instruidas, a disposición del Titular del Juzgado de Villarcayo, como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna tipificado en nuestro Código Penal.
Las artes y utensilios han sido intervenidos, ya que el uso y la simple tenencia de estos sistemas de captura no selectiva e indiscriminada está prohibida en nuestra comunidad autónoma, así como en el resto de España y en otros países.
Cuando no se utilizan para estudios científicos de manera autorizada, se consideran prácticas furtivas; paralelamente el silvestrismo, es una actividad que primero requiere contar con las autorizaciones pertinentes, llevar un registro documental y usar medios que no dañen al animal.