El Ayuntamiento de Burgos ha puesto en marcha una nueva revisión del arbolado del paseo Sierra de Atapuerca para prevenir posibles caídas, después de los incidentes registrados hace varias semanas. El concejal de Medioambiente, Carlos Niño, ha presentado esta iniciativa, que contará con equipos especializados para detectar problemas en las raíces y en el interior de la madera que no son visibles a simple vista.
Niño ha explicado que una de las posibles causas de las caídas está relacionada con el desarrollo de las raíces durante la plantación. En algunos ejemplares, estas crecen demasiado cerca de la base del tronco, en lugar de extenderse por el terreno, lo que puede comprometer la estabilidad del árbol a medida que aumenta su tamaño. Por ello, el Consistorio ha recurrido a la empresa especializada Tecnigral para analizar el estado del arbolado.
La revisión ha comenzado con una evaluación visual para identificar posibles defectos y determinar qué ejemplares necesitan un análisis más exhaustivo. Para ello, los técnicos utilizan escáneres que permiten estudiar la distribución del sistema radicular y tomógrafos que, mediante ondas eléctricas o ultrasonidos, ayudan a detectar posibles degradaciones en el interior de la madera.
Desde Tecnigral, Dio Moreno, ha señalado que un árbol puede presentar una copa aparentemente sana y mantener, sin embargo, problemas internos que comprometan su estabilidad. El objetivo es anticiparse a esos fallos y actuar antes de que se produzca una caída.
En esta primera fase, los trabajos se centran en los tilos del paseo Sierra de Atapuerca, una especie en la que se han registrado caídas recientes de ejemplares de gran tamaño. De los aproximadamente 60 tilos adultos y maduros identificados con cierto riesgo potencial, los técnicos prevén realizar pruebas instrumentales a cerca de un tercio. En función de los resultados, se valorará ampliar los análisis al resto del arbolado.