El Recoletas Salud San Pablo Burgos recibe este miércoles (20:30 h) al conjunto letón con la imperiosa necesidad de cortar su racha de tres derrotas europeas y alcanzar en la tabla a un rival directo por las plazas de acceso a las eliminatorias
El margen de error comienza a estrecharse en el Grupo A de la BKT EuroCup. Este miércoles (20:30 horas), el Coliseum volverá a vestirse de gala para acoger un duelo con aroma a punto de inflexión continental. El Recoletas Salud San Pablo Burgos recibe al Rigas Zelli en la quinta jornada de una fase regular de 14 fechas en la que cada victoria como local empieza a cotizar al alza.
Con Retin Obasohan y Vlatko CanCar todavía fuera de combate por lesión, la plantilla burgalesa está obligada a dar un paso al frente coral para proteger su pista y evitar que la brecha con la zona noble del grupo se abra antes de alcanzar el ecuador de la liguilla.
La clasificación tras las cuatro primeras jornadas dibuja un escenario en el que este choque vale prácticamente doble. Con el Aris de Salónica (4-0) y el Hapoel Jerusalem (4-0) lanzados en lo más alto de la tabla, la batalla se libra ahora mismo en el vagón intermedio que integran Le Mans Sarthe (2-2), Derthona Tortona (2-2) y el propio Rigas Zelli (2-2), quinto clasificado con un basket-average general de -25 (325 puntos a favor y 350 en contra).
Justo por detrás asoma el San Pablo Burgos, sexto con un balance de 1 victoria y 3 derrotas (y un diferencial de -20: 328 puntos anotados por 348 recibidos), empatado con el Rostock Seawolves (1-3) y solo por delante del colista Cedevita Olimpija (0-4). Tras estrenarse con triunfo en la jornada inaugural, el cuadro castellano encadena tres tropiezos consecutivos en Europa —el último, el pasado miércoles en Italia ante el Tortona (89-79) tras una segunda mitad en la que las pérdidas y el rebote lastraron un buen primer tiempo—.
Las cuentas para ambos conjuntos de cara a este miércoles son claras:
El escenario para el San Pablo Burgos: Una victoria permitiría al conjunto azulón colocar el 2-3 en su casillero, igualar exactamente el balance del Rigas Zelli en la clasificación y, además, sumarle el primer asalto del basket-average particular antes de devolver la visita a Riga el próximo 30 de diciembre. Por el contrario, caer en el Coliseum supondría colocarse con un peligroso 1-4 y quedar a dos partidos de distancia (más el average momentáneo) del cuadro báltico restando nueve jornadas.
El escenario para el Rigas Zelli: Los letones llegan heridos tras ceder de forma contundente en la cuarta jornada, lo que lastró su diferencia de puntos general (-25). Sin embargo, ya han demostrado su capacidad competitiva superando a rivales de entidad como Derthona (86-84) o Cedevita (89-79). Asaltar Burgos les situaría con un sólido 3-2, asentados de lleno en los puestos de privilegio y dejando a dos victorias de distancia a un rival directo.
Para doblegar al bloque letón, el San Pablo Burgos deberá ofrecer su versión más sólida durante los cuarenta minutos, evitando las desconexiones que le penalizaron en sus últimos compromisos continentales. En el siguiente interactivo paso a paso, analizamos los seis factores tácticos y los nombres propios que decidirán el choque:
El conjunto báltico sustenta gran parte de su caudal ofensivo en su perímetro. Tony Perkins posee una gran facilidad para fabricarse sus propios lanzamientos desde el bote, mientras que Ben Shungu alterna la dirección con la amenaza directa al aro. A ellos se suma la muñeca de Martynas Varnas. El trabajo de piernas de Chase Audige y DJ Steward para contener el primer paso sin sobreayudar ni conceder triples liberados marcará el tono defensivo desde el salto inicial.
Cerrar el aro propio es una tarea prioritaria tras lo vivido en los compases finales en la pista del Tortona. El Rigas Zelli carga el rebote ofensivo tanto con sus aleros como con una batería interior muy móvil formada por Tyler Wahl, Klavs Cavars e Isaac Johnson. La envergadura de Balsa Koprivica y Rubén Guerrero, bien respaldados por la actividad física de Sekou Doumbouya, será indispensable para que cada buena defensa de Burgos termine asegurando la posesión.
Con 16,5 asistencias de media por partido en la EuroCup, el cuadro visitante castiga cualquier desajuste cuando consigue mover la bola de lado a lado con Shungu, Toms Skuja y Varnas. En el otro lado de la cancha, el San Pablo Burgos necesita fluidez: que Ziga Samar, DJ Steward y Chase Audige generen ventajas en primera línea y tengan la paciencia necesaria para encontrar ese pase extra hacia el compañero liberado sin caer en precipitaciones.
La lección de Italia está muy reciente: las pérdidas tras el descanso permitieron al Derthona correr y darle la vuelta al marcador. No es un detalle menor ante un Rigas Zelli que promedia 8 recuperaciones por encuentro en la competición y que vuela al contraataque en cuanto Perkins y Shungu interceptan una línea de pase. Proteger el balón y garantizar que el rival tenga que atacar siempre cinco contra cinco será vital para gobernar el ritmo.
En el juego estático, Burgos cuenta con un argumento de peso en los centímetros de Koprivica y Guerrero cerca del aro, además de la versatilidad de Doumbouya. Enfrente tendrán el dinamismo de Tyler Wahl —capaz de anotar y rebotear con regularidad— acompañado por Cavars y Johnson. Saber castigar los emparejamientos interiores sin desproteger la pintura ni abrir la puerta a los tiradores letones en las ayudas decantará la batalla de la zona.
En una competición tan apretada como la EuroCup, los encuentros suelen resolverse en las posesiones finales, donde la selección de tiro y el acierto desde la línea de personal dictan sentencia. Aquí aparece un dato estadístico muy a tener en cuenta para las pizarras en un hipotético desenlace a cara o cruz: mientras el Rigas Zelli presenta un discreto 68 % de acierto global en tiros libres en las cuatro primeras jornadas, Tony Perkins se dispara hasta un 84 % individual. Saber a quién enviar a la línea y mantener la sangre fría en las manos de Steward, Audige y Samar será el último peaje hacia una victoria balsámica en el Coliseum.