El alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, ha celebrado que el inicio de este curso escolar arranque con una importante novedad: al apertura de la Escuela Infantil Río Vena, que cerró "sin una alternativa".
Ha calificado este proyecto como "un emblema y el buque insignia de las dotaciones en materia de Servicios Sociales". Hoy por hoy ya cuenta con todos los servicios, instalaciones y una mejora de accesibilidad y eficiencia energética.
Aunque para el primer edil no todo son buenas noticias y es que hay que recordar que la Junta de Castilla y León dejó fuera de la gratuidad de plazas para niños de dos a tres años a este edificio, por lo que ha vuelto a insistir en la necesidad de incluirla, así como la ampliación de los servicios gratuitos. Cree que es necesario considerar también los servicios de comedor, matrícula o gasto de material.
No obstante, Río Vena se incorpora a la red de Escuelas Infantiles en una etapa oscura, en términos de costes energéticos. Es por eso que el alcalde se reunirá con los responsables de Ingeniería Industrial, Patrimonio, Medioambiente y Almacenes Municipales para determinar qué medidas pueden tomar desde el Ayuntamiento para afrontar el desfase económico.
Si bien, ha confiado el futuro en la evolución del mercado y la guerra en Ucrania y está en contra del alarmismo de otros grupos políticos.
Consumir menos y otras medidas económicas como ayudas a colectivos para suplir el déficit son opciones que están ya sobre la mesa.